Los documentos oficiales no mienten cuando se trata del compromiso vocacional con el aula dominicana. En los folios amarillentos de la década de 1950 descansa el testimonio exacto de cómo Doña Luz Mercedes Ruiz García consagró su vida al magisterio rural mucho antes de convertirse en pilar indiscutible de nuestra comunidad.
De Moca a Imbert en los primeros nombramientos
El inicio formal de su servicio docente data del 20 de abril de 1955, fecha en que fue designada para impartir docencia en la Escuela Ecuador de Moca, donde dejó constancia de una disciplina intachable. Para 1956, conservamos copia fiel de un acta escolar donde estampa su firma como secretaria de la Escuela Ramfis de Imbert durante una asamblea magisterial de alta relevancia distrital.
La llegada providencial a la Escuela José Castellanos
El año de 1961 selló su destino con nuestro pueblo al presentarse ante el Distrito Escolar número 84, con asiento en la Escuela María de Toledo de Paso Los Hidalgos. De aquella sesión emanó su designación oficial para la Escuela José Castellanos de Guananico, iniciando una labor fecunda junto a maestros nativos y foráneos que moldearon el carácter cívico de nuestras familias.
Un legado sustentado en la memoria documental
Rescatar estos registros no responde a un mero ejercicio de nostalgia, sino a un deber de justicia histórica ante el pan de la enseñanza brindado con desinterés. Quienes pasamos por sus aulas reconocemos que en cada firma y en cada traslado se forjó la dignidad intelectual de nuestro terruño.
